desde LOUISE BOURGEOIS: THE SPIDER, THE MISTRESS AND THE TANGERINE
(2009) - Producido y dirigido por Marion Cajori y Amei Wallach.
SUBTÍTULOS PARA SORDOS
Los subtítulos para sordos no sólo son útiles para los que han perdido totalmente su capacidad auditiva sino también para aquellos que aún pueden oír algo y aquellos que son capaces de leer los labios con soltura. En este contexto nos parece oportuno distinguir entre los subtítulos interlingüísticos e intralingüísticos. Los primeros son una adaptación de los diálogos de un film a otra lengua y se dirigen a un público que ignora o conoce poco el idioma original de la película; los segundos, sin embargo, son una reformulación escrita de todo el contenido audiovisual, incluidos los aspectos verbales, no verbales y paraverbales. Estos se dirigen, obviamente, al público sordo. Es evidente, por tanto, que la realización de los subtítulos para sordos necesita de mayor atención y que hay varios parámetros a seguir.
Estudios recientes han demostrado que la velocidad de lectura de las personas sordas es ligeramente inferior a la de los oyentes. Se ha de hecho calculado que la duración ideal de un subtítulo debería ser entre 2 y 3’5 segundos por línea. Incluso se sabe que a los sordos les cuesta menos leer una línea cada vez en lugar de dos, y en los casos dónde los oyentes leen más velozmente dos líneas continuas mejor que separadas.
Otro factor importante a tener en cuenta es exquisitamente lingüístico. La estructura sintáctica y morfológica de la frase de un oyente es distinta de la de un sordo ya que está influido por su propio lenguaje: el de los signos. Además, teniendo de media una escolarización más baja, los sordos tienen generalmente un léxico reducido y evidencian dificultad de comprensión en determinadas expresiones lingüísticas como ciertos modos de decir y las metáforas.
Es, por tanto, necesario realizar un ejercicio de simplificación. Esto no quiere decir, naturalmente, reducir y modificar el texto hasta banalizarlo; de hecho hay que atenerse al máximo posible al registro del autor, dada también su importante función didáctica. Hay que cuidar, en la medida de lo posible, la correspondencia léxica entre lo hablado y lo escrito, considerando que los sordos tienden a leer los labios y que el subtítulo para ellos es, sobretodo, una ayuda para la comprensión de la escena.
Con tal fin, se utilizan varias técnicas de soporte, sin que por ello resulten demasiado invasivas. Por ejemplo, para favorecer la identificación de los personajes se pueden utilizar varios colores (diferentes en cada país) o distribuir las líneas escritas debajo de cada personaje (técnica ya en desuso, por cierto).
Otro elemento característico de los subtítulos intralingüísticos es la puntuación. Su uso, ya de por si esencial en los subtítulos interlingüísticos, adquiere aquí un valor todavía mayor. Si se piensa en la entonación, en el tono, en la intensidad de la voz, en las pausas… Todos ellos elementos que un oyente percibe normalmente y que una persona sorda puede hacerlos gracias a una buena puntuación. Lo mismo vale para las frases descriptivas y el uso de caracteres, tabulaciones y formatos varios. Es gracias a estos elementos del subtitulado que la distancia perceptiva entre un sordo y un oyente puede ser salvada.
INTERTITULA conoce bien estos problemas y se atiene escrupulosamente a los estándares de calidad de los subtítulos para sordos.